Escucha la voz de mamá!. En la semana 26 del embarazo tu bebé ya alcanza unos 800 a 900 gramos de peso y mide aproximadamente alrededor de 33 a 35 centímetros.

Sus sentidos están más desarrollados, experimenta la voz de mamá, saborea el líquido amniótico cuyo sabor cambia con las comidas de mamá, comienza a percibir la luz y el tacto, solo el sentido del olfato será un tanto difícil en un medio líquido.

Tu bebé ya tiene ciclos de sueño y de vigilia, lo que le permite pasar la mayor parte del tiempo dormido. Cuando despierte, vas a notar que tiene movimientos cada vez más vigorosos.

Semana 26 del Embarazo

Desde que tu bebé escucha los ruidos que se producen en tu cuerpo y logra captar los sonidos que ocurren a su alrededor como la música o el ladrido de los perros, ya se sentirá familiarizado con ellos y cuando llegue el dia de su nacimiento no lo asustarán.

A estas alturas, tambien tu bebé ya es capaz de hacer movimientos voluntarios y de regular su temperatura corporal gracias a la maduración de su sistema nervioso central.

La preeclampsia no es una situación habitual, pero si experimentas frecuentes dolores de cabeza, visión borrosa e hinchazón de manos y pies es necesario que busques ayuda médica de inmediato.

Cambios de la Madre

A partir de la semana 26 de embarazo, notarás una mayor compresión del útero sobre tu vejiga y cada vez tendrás más ganas de ir al baño en menos tiempo.

Los cambios hormonales pueden afectar al estado de ánimo y humor de la mujer e incluso interferir en su deseo sexual. Fácilmente pasará de la risa al llanto, aunque suene un poco raro, estas variaciones son normales en esta etapa de gestación.

Es normal que tu presión arterial aumente ligeramente, por ello es muy importante llevar tus controles prenatales, tu médico estará pendiente de la evolución de tu presión arterial porque si se eleva mucho puede estar asociada a una situación de riesgo denominada preeclampsia.

Esta semana de gestación es un un momento crucial para la salud de la embarazada ya que es el momento indicado para que se pueda realizar el recuento de su nivel de azúcar para determinar una posible diabetes gestacional.

Consejos

Para poder sobrellevar los cambios hormonales que influyen mucho en los cambios de ánimo, debes procurar mantenerte tranquila y relajada, para ello puedes relajarte escuchando música en una posición cómoda, a la vez, puedes compartir buenos momentos con tu pareja (es muy importante) y dedicar tiempo a realizar lo que más te guste.

A estas alturas ya sabes que tu bebé ya reacciona a los estímulos que percibe del exterior, por ello, lo ideal seria que le selecciones y leas los mejores cuentos y le pongas música para su agrado.

Por si presentaras tu presión elevada, tienes que buscar una alimentación baja en sal, aunque en esta situación lo ideal sería que fuese sin sal, tu dieta debe ser normal, sana, variada y equilibrada, basada sobre todo en el consumo de frutas, verduras, cereales y legumbres. Tienes que controlar tu tensión, de no ser así, debes buscar ayuda médica.

Recuerda que, engordar mucho es tan malo como engordar poco. Si tu alimentación es pobre, podrías dar a luz a un bebé de bajo peso para su edad gestacional (BPEG). En cambio, cuando se engorda demasiado, la obesidad y la diabetes pueden traer problemas de salud tanto para la mamá como para el bebé.

Si tienes las piernas hinchadas, estos consejos te ayudarán a aliviarte:

  • Mantén las piernas en alto sin cruzarlas para favorecer el retorno venoso.
  • Las duchas alternando agua tibia y fría favorecerá la circulación.
  • Si es invierno, no se te ocurra utilizar el agua muy caliente, el calor solo harán que los vasos sanguíneos se dilaten y, solo te expondrás a que te salgan varices y arañas vasculares.